El camarote de las palabras
La elegancia llegó al «Suite McAlpFer» de la mano de Álex Herrero. Este asesor lingüístico, editor y divulgador, decoró el «HERRERO’S STATEROOM» con el glamuroso don de la palabra que ya anticipaba el lema que luce en su página web:

“El amor y el interés por la lengua hicieron que domar palabras se convirtiera en mi profesión.”
Ese amor al lenguaje no solo transformó una charla de cinco horas en una agradable travesía, sino que la elevó a la categoría de crucero de lujo por el gran sentido del humor e ilusión que nos compartió. A su lado sentamos las bases sobre las cuáles construir cualquier texto profesional; desarrollando competencias referidas a la redacción y el entorno lingüístico digital, así como la utilización de herramientas y estrategias de redacción eficaz.
Con gran sencillez nos contaba cómo, en el turbulento mar de información que supone Internet, la intención comunicativa es nuestro mejor timón. Álex nos recordó que cada palabra, cada coma y cada punto, han de tener un propósito claro: comunicar de manera efectiva. Una intención cristalina es el buen puerto dónde nuestro barco ha de atracar. En un mundo saturado de información, la claridad siempre será nuestra mejor aliada.
Las viejas preguntas se renuevan y toman un nuevo valor: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿A quién? ¿Por qué?… Las respuestas nos ofrecen las coordenadas de nuestro mapa de ideas y, una vez ordenadas, se convierten faro que ilumina la ruta de nuestros mensajes.
No todos los navegantes son iguales. Es crucial ajustar nuestro discurso al público al que nos dirigimos. Una misma palabra puede tener diferentes matices para distintas audiencias. Conoce a tu lector, entiende sus necesidades y haz que cada palabra resuene en su frecuencia y en la de sus prioridades. En función de la edad, del género, del estatus… nuestro mensaje habrá de ser adaptado para que resuene en nuestro receptor.
La autenticidad de nuestras palabras guiará a aquellos que nos lean hacia la confianza. Honestidad y transparencia son la garantía y el aval para que nuestro mensaje llegue a su destinatario.
Además, no sólo basta con saber qué queremos decir, sino cómo hemos de decirlo. Desde el uso de palabras clave hasta la estructura del contenido, en cada decisión hemos de definir nuestra estrategia para fortalecer la intención de nuestro mensaje e impulsar su travesía por los mares de internet. Cambian las viejas estructuras, se deconstruyen y se reconstruyen de formas creativas y diferentes.
Si somos capaces de impregnar nuestras palabras del poder de evocar emociones dotaremos a nuestra comunicación de una efectividad que irá más allá de la mera información para conectar con el corazón del lector. ¿Queremos inspirar, motivar o simplemente elevar nuestro «speech»? Las emociones son la clave que impulsa nuestro barco y lo dota de significado.
Las nuevas modas digitales: tendencias, memes y nuevos modismos son corrientes que pueden llevar nuestras palabras hacia nuevas audiencias. Es importante mantenerse alerta y ser un navegante flexible en este mundo digital en constante evolución.
Gracias, Álex, por llenar el «Suite McAlpFer» con tu amor por el lenguaje y tus ganas de jugar con las palabras. ¡GRACIAS!
Y, por último, recuerda:
Un KISS* antes de partir.
*KISS: Keep It Simple, Stupid, (Mantenlo Simple, Estúpido
