Estrategia Digital en Alta Mar
Jesús Hernández, a pesar de ser todo un veterano de la comunicación, se presenta con la naturalidad y espontaneidad de un niño que recién estrena el mundo. Su viaje comienza con una pequeña conversación con todos y cada uno de los miembros de la tripulación.
Sus preguntas iniciales, ya traen feedback adecuado a nuestras respuestas, a los intereses que cada uno de nosotros expone en sus intervenciones. Jesús desea conocer con quien navega, antes de abrir el “gran cofre” de conocimiento que trae consigo. Sin duda, esta manera de comenzar haciendo partícipes a todos de su presencia en el “Suite McAlpFer” dice mucho de él.
En su currículo Jesús aparece como “Estratega Consultor Digital”, especializado en el diseño, creación y ejecución de estrategias avanzadas de comunicación y comercialización. Así que no resulta extraño, que antes de ponerse a decorar el “HERNÁNDEZ’S STATEROOM” quiera conocer, de primera mano. el espacio donde se mueve y las personas que lo habitan.

“El gran apagón es inevitable”
A modo de presentación, Jesús se plantó en medio de su camarote para decir en voz alta esta frase. Sin duda, muchas las personas se plantean este apagón, pero son muy pocas las que se atreven a exponerlo con tanta claridad y asertividad. Dejando entrever, que quizá esta situación no sea tan adversa o quizá lo contrario… es lo que tiene ser un estratega.
Con un discurso creativo y, por momentos, un tanto errático se gana la confianza del grupo y el grupo la suya; expresando cuestiones que no son habituales en determinados contextos más ortodoxos. Sin duda, le gusta generar inquietud y curiosidad entre quienes le escuchan. Nos habla de desmaterialización, de escenarios contingenciales, de desfragmentación de la audiencia, del pegamento humano que se mueve entre la creencia, la ideología y la situación económica… y, como no, de los cinco componentes “d” que el mundo en su proceso de cambio tiene: desconfianza, democratización, disrupción, desmaterialización y desmonetización.
Tras un breve descanso, retomamos la decoración de su camarote con una interesante dinámica para generar ideas creativas en equipo. Un divertido ejercicio con el agua como protagonista que, entre todos, realizamos y que impulsó nuestra capacidad narrativa.
Y como si la travesía hubiera sido de varias semanas, nos despedimos de Jesús con la sensación de ser viejos amigos que han generado gran confianza y cariño por el tiempo compartido. Gracias, Jesús, por decorar el “HERNÁNDEZ’S STATEROOM” con tu espíritu de niño grande, de sabio “loco”, de persona cercana y auténtica. ¡GRACIAS!